Los cachondos del ROCK

Inevitablemente todas las bandas tienen variantes musicales distintas a lo que son sus orígenes, es decir, canciones o discos que parecen no coincidir con su estilo. Imaginemos un mundo ideológico en donde los músicos y los "fans" piensan y sienten igual. No costaría mucho situar por ende a AC/DC dentro del Rock, ni mucho menos a Michael Jackson dentro del Pop. ¿Podría un seguidor de Prince concurrir a voluntad a un recital de Metallica? ¿Cantaría Axel Roses una canción con Elton John?

En los años ´80 y principalmente en los ´90, muchos grupos de rock participaron de una movida musical impensada para el ambiente, que no es otra que la de la "Balada". ¿Qué es esto? Bueno, no es fácil explicarlo, pero sintetizando podría decirse que es como la ruptura de un imaginario. ¿Qué quiero decir? Simple. La necesidad de muchos músicos de puro Rock and Roll por contar alguna historia de amor. Puede sonar raro, pero no por ello deja de ser real. Muchos nunca avandonaron sus ideales, pero sin dudas hicieron alguna excepción.

Tal vez haya sido una casualidad, o una fatalidad para algún adicto metalero. Pero lo cierto es que existen millones de canciones que deleitan en melosas y sus autores pregonan otra historia distinta a la de sus comienzos. Un flujo de poesía en medio del Rock, una belleza sin lugar a dudas. Y por qué no, una mariconada de lo más inexplicable e innecesario.

Dicho esto, procedo a compartir una canción de las tantas que vendrán. No dudo que muchas de ellas generaran entre los lecto-oyentes muchos signos de exclamación del tipo: "No puedo creer que esta canción sea de los Gun´s" o ¿En serio esto es de Led Zeppelin? Ustedes ya sabrán separar las cosas y apreciar de manera coherente si les gusta o no.

La primera canción seleccionada es: "EVERY ROSES HAS ITS THORN" de POISON



LUIS ALBERTO SPINETTA - eterno

Hoy falleció un grande, y tal vez nada de lo que escriba sea necesario, pero se lo debo. El "Flaco" es una de esas figuras que dan ganas de imitar, de querer alcanzar y sin dudas mucho más que un músico. Un poeta y un genio. Un hombre despreocupado de lo que digan y de cómo lo digan. Integrante de Pescado Rabioso y Almendra, entre otras.

Mi tributo solo es hacerles escuchar algunas canciones, así que no toquen nada de nada. Solo dejen que las canciones que ya empezaron a sonar lleguen a su fin. Son algunos pocos minutos que le debemos por tanta magia.